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22 MAYO: RUTA CIRCULAR DE HOYO DE MANZANARES

PLANO DE LA RUTA
 
 VISTA AEREA
 
Hoyo de Manzanares
Ruta Circular
 Tipo de ruta: Circular. Distancia: 12 kms.   Duración: 4 horas. Desnivel: 150 m. Dificultad: Baja.

 Desde Majadahonda, tomaremos la carretera de la Coruña, para salir por el Km 33 a la salida de la urbanización de la Berzosa, seguiremos las calles de los autobuses de linea para salir a la Avd. de la Berzosa que da entrada a Hoyo de Manzanares.
 Iniciaremos la ruta en este punto recorriendo 50 m hacia Hoyos para girar a la izquierda en dirección norte donde esta una señal de la ruta señalando dirección norte, que seguiremos en ascenso durante 800m. para encontrarnos con otra señal y torcer en dirección este, por la Colada de las Cañadas donde a los 600m pasaremos un deposito de agua, para a los 100m mas girar a la izquierda y seguir por la calle de detrás de los chalets, bordeando la urbanización La Gargantilla en dirección noroeste, donde todavía quedan lilas al pie del camino.
 Finalizada la urbanización y tras pasar la entrada a la finca privada Casa dela Viña, giraremos en dirección claramente norte, para ir luego bordeando la sierra de hoyo en dirección noroeste, oeste, y a los los 3 km desde el inicio pararemos en unos amplios canchales de Granito para deleitarnos suficientemente contemplando el paisaje, ya que se nos ofrece desde aquí hay una buena vista de Los Picazos (Peña Alonso y Peña del Búho), el Cancho de la Parra (o la Tortuga), y el punto más alto de la Sierra, el Estepar (o la Mira), con 1.402 m. A la derecha, se observa el monte de El Pardo y la ciudad de Madrid.
 Siguiendo el cordal de la Sierra, podemos tratar de localizar un buen ejemplar de pino piñonero, altivo y desafiante, ante miles de encinas y enebros. Se identifica fácilmente porque llega un momento en que el pino se recorta contra el cielo.
 Un poco más adelante, merece la pena desviarse para acercarse a unas rocas en las que se descubrirán las antiguas canteras de pórfidos, ahora llenas de agua
 Esta zona tiene diversas formaciones graníticas que merecen nuestra atención, como una gran piedra que muchos llaman “el casco romano” por su apariencia.
 A los 5 km el Descansadero de la Praderuela es la entrada al Monte Ejido y otro punto señalizado y significativo en el trazado. Caminando por esta zona, más adelante, encontramos un soberbio ejemplar de alcornoque y unas amplias lanchas de piedra; la zona constituye un excelente mirador y una buena opción para hacer una parada. Hacia el sur se ve todo el monte de El Pardo y Madrid; girando hacia el este y si hay buena visibilidad, Fuencarral, San Sebastián de los Reyes, Tres Cantos, Colmenar Viejo… continuando el giro, y mucho más cerca, la Academia de Ingenieros y terreno militar. En el norte, el collado de la Torrecilla, donde la sierra de Hoyo va decayendo en altura, y hacia el oeste vamos reconociendo el resto de la sierra hasta terminar en los Picazos. Al suroeste en un alto se yergue el palacio del Canto del Pico, en Torrelodones.
Siguiendo por un sendero bien marcado en dirección semicircular suroeste-sur-sureste, llegaremos a los 6,4 km. a la carretera M-618 de Hoyos a Colmenar a la altura del km 16 y a 30 metros a la derecha con una señal a la derecha nos indicará el camino en dirección sureste, parándonos a tomar algo que llevemos en unos canchales, para luego continuar por el camino  pasando una cerca con lindo ganado rubio y ya casi avistando los coches a un kilometro, se cruza el Arroyo Trofas por el puente  de Ronilares de piedra, uno de los dos arroyos permanentes del municipio, así como los restos de unos antiguos decorados de cine, en el camino hacia las grandes peñas de Las Machorras, para atravesar por el km 19,300 la carretera que viene de Torrelodones y una altitud de 944 m., y seguiremos por un camino de tierra en dirección oeste, rodeados de enebros, jara, tomillo, romero y cantueso, pasaremos la finca Valdecaray y a unos 600m de la casrretera nos encontraremos con una cantera abandonada y una señal de la ruta circular,  siguiendo por sendas en dirección oeste tendremos al norte las Machorras (1.045m) por el camino bien marcado para luego continuar es dirección oeste teniendo en el horizonte la sierra de Abantos y la Cruz de los Caídos, a nuestra izquierda el Canto del Pico y a nuestra derecha El Picazo.
 A los 2,5 km de la carretera de torrelodones llegaremos a la urbanización La Berzosa, bajando hacia la derecha para tomar la carretera que la une con Hoyo, tomándola en dirección oeste, siguiendo la tapia de la finca Las Rozuelas, hasta su esquina donde ya veremos el autocar en el mismo sitio que nos dejó para regresar a Majadahonda

Flora
La vegetación está formada, en su mayor parte, por bosques, aunque también aparecen matorrales y pastizales. Entre las especies forestales, junto con la encina (Quercu ilex), destacan los alcornoques (Quercus suber), una de las joyas ecológicas de la zona, ya que se trata de una de las formaciones de esta especie de mayor altitud de toda la Península Ibérica, situándose por encima de los 1.100 mts. Otra especie muy frecuente, sobre todo al sur del casco urbano, es el enebro de la miera (Juniperus oxycedrus). En las zonas cercanas a los arroyos, abundan los fresnos (FraxinusAngustifolia).
En zonas donde el bosque ha sido más degradado, hay grandes extensiones de jara pringosa (Cistus ladanifer), que comparte terreno con diversas especies de aromáticas, como el cantueso (Lavandula stoechas) , el romero (Rosmarinus officinalis) y tomillo (Thymus spp).

Fauna
 
Las aves más visibles y frecuentes de contemplar son los rabilargos (Cyanopica cyanus), tipo de córvido con poblaciones únicamente en zonas dela Península y en China. También abundan las rapaces, como el buitre leonado (Gyps fulvus), que vienen desde las cercanas cumbres de la sierra de Guadarrama. Asimismo, con un poco de suerte, podrán contemplarse ejemplares de águila calzada (Hieraaetus pennatus), águila imperial (Aquila heliaca), ratoneros (Buteo buteo) y milanos (Milvus spp.). Además, en primavera/verano son frecuentes las abubillas (Upupa epops) y los coloristas abejarucos (Merops apiaster).
Entre los mamíferos, abunda el jabalí (Sus scrofa), del que encontraremos numerosas hozaduras. Se podrán ver también conejos (Oryctolagus cunniculus) y algún zorro (Vulpes vulpes). Más difíciles de contemplar son las ginetas (Genetta genetta), infatigables cazadoras nocturnas de ratones de campo (Apodemus sylvaticus) y lirones caretos (Eliomys quercinus).

Las fotos de la Excursión

Las fotos de Nelly

Las fotos de Jaime

Fotos de Dani
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28 DE FEBRERO: RUTA PALACIO DEL BOSQUE. BUITRAGO DE LOZOYA

Datos de la Ruta

Longitud:  10,5Km. Tipo: circular. Duración: 3,5 horas. Dificultad: baja. Desnivel:  151m.

foto 1Partimos desde Buitrago del Lozoya, cerca de la antigua Nacional I, en las proximidades del puente viejo o puente del Arrabal que se halla al norte de la ciudad. Este puente fue erigido en la Edad Media (siglo XIV) sobre el cauce del río Lozoya, que rodea el casco histórico de la población, al norte de la villa. Para empezar la ruta, cruzaremos por un pequeño puente el extremo norte del pantano, subiremos una loma empinada y a continuación llegaremos a un mirador. Siguiendo el curso del río Lozoya a través de un bosque de pinares y encinas nos dirigimos hacia la casa Palacio del Bosque, palacio del Marqués de Santillana y lugar de veraneo de diferentes monarcas.foto 2 Es una obra apenas conocida, de las muchas que acometieron los Mendoza en Buitrago, un palacete construido entre 1596 y 1601 en la orilla contraria a Buitrago del rio Lozoya. El palacio fue construido por el quinto duque del Infantado –nieto del marqués de Santillana– como finca de caza. La causa del desconocimiento de este edificio estriba en la creación de la presa de Puentes Viejas en 1939, lo que hizo desaparecer el puente de la Coracha, y con él el camino directo a la casa del Bosque, dejando el palacete olvidado en la orilla opuesta al pueblo. En cuanto vemos las antenas de la estación de telecomunicaciones, tenemos que girar a la derecha para conectar con el antiguo cordel del bosque que nos llevará a la carretera M-137. Cruzando esta carretera, tomamos a continuación el callejón Nava Gandullas dejando a la derecha el helipuerto. El camino nos lleva a los interesantes búnkeres defensivos de la Guerra Civil. A continuación seguimos el camino del cementerio. Este camino acaba de nuevo en la carreta M-137, que cruzamos para recuperar la trazada hacia el pequeño puente en donde iniciamos la andadura.

Perfil

desnivel

Plano

Ruta palcio del Bosque Buitrago

Fotos José Luis

Fotos Nelly

Fotos Jaime

 Fotos Olga

Fotos Luismi

 

 

31 enero…embalse de Pinilla – Garganta de los montes

Plano

Embalse de Pinilla- Garganta de los Montes.Plano

Descripción

Numerosos son los caminos que recorrieron nuestros antepasados para viajar entre las escasas poblaciones que existían en nuestra península. Muchos de ellos soportaron el paso de legiones romanas, ejércitos musulmanes, caballeros medievales, tropas napoleónicas y sobre todo lugareños, hasta un pasado no muy lejano, para sobrellevar su pobre y penosa vida.

En esta salida recorreremos parte de uno de aquellos antiguos caminos, conocido como el Camino Viejo del Lozoya, que unía los pueblos de Garganta de los Montes y Lozoya. Su antigüedad es desconocida. Solamente se puede constatar, por la existencia de dos sólidos puentes de factura medieval, que en el siglo XV el camino debía ser importante.

El primero de ellos que encontraremos, prácticamente al inicio de nuestra andadura, es el de El Congosto, sobre el río Lozoya, cuyo nombre  probablemente  sea un derivado  de “puente angosto”, como el que de igual nombre se encuentra en Salamanca. También se le conoce como puente de la Horcajada.  En ambos casos es suficiente con verlo para justificar cualquiera de estas dos denominaciones. Lo forma un solo arco de medio punto apoyado sobre dos sólidas bases rocosas. Es mencionado en el libro de la Montería de rey Alfonso XI y se le supone construido entre los siglos XII y XIII.

El segundo Puente, el de Matafrailes, sobre el arroyo de Canencia,  está situado  a trescientos metros del encuentro de este arroyo con el río Lozoya, en el que desemboca. Es también de un solo arco, algo apuntado y toscamente construido, pero debió ser importante en aquella época puesto que su diseño, más ancho en ambos extremos, parece indicar que sobre él se exigían los derechos de pontazgo a viajeros y sobre a todo rebaños trashumantes. No se conoce a que circunstancia se debe su curioso nombre. Probablemente sea muy posterior al anterior (siglos XIV – XV).

El camino, que se consideraba de herradura en el siglo XIX, atraviesa prados, pastizales y pequeños robledales alternados con fresnedas. En las riberas abedules y álamos entre otros. La roca más abundante en la zona es gneis.

El paisaje, en pleno valle del Lozoya, está cerrado al norte por las estribaciones orientales de la Sierra de Guadarrama con su macizo de Peñalara y Somosierra. Desde buena parte del camino pueden distinguirse, al norte, picos como El Nevero( 2209m.) y el Reventón (1925 m.), con el Puerto de Navafría entre ambos. Hacia el SO los Altos del Hontanar, de modesta altura, en los que destaca el Alto de la Cachiporrilla (1620 m.) y hacia el sur, en la última parte del camino, la sierra de la Morcuera. El ella destacan los Picos de Mondalindo (1831 m.) y de la Peña Negra (1832 m.).

Garganta de los Montes es una pequeña población con menos de 400 habitantes. Fue inicialmente un asentamiento de pastores. Con los años  la cabaña de ovejas merinas fue creciendo, el asentamiento se convirtió en aldea y paralelamente los vecinos, hasta entonces pastores, se dedicaron a otras actividades como el cultivo del lino y  cereales. Estos últimos dieron pie a  la construcción de dos molinos harineros, uno de ellos sobre el mismo río Lozoya. Su importancia ganadera está avalada por las numerosas vías pecuarias que confluyen en el lugar y los múltiples descansaderos para el ganado trashumante situados en las proximidades del río y arroyos. En el casco urbano del pueblo aún conserva un potro de herrar, hoy restaurado, que pueden visitarse.

Garganta de los Montes también tuvo su pequeña mina, de cobre, hace tiempo abandonada, en el paraje conocido como La Horcajada y durante el siglo XIX también otra de blenda (sulfuro de cinc) actualmente también cerrada. Hoy, como tantos otros pueblos de la zona complementa su economía con la caza, la pesca y sobre todo el turismo rural.

 Fotos de José Luis

Fotos de Nelly

Fotos de Rosa